Los perros y los perrijos

 

El perro ha pasado de ser históricamente utilizado como guardián o cazador para convertirse en un actor social y en objeto de amor para las personas. Esa humanización de los animales, explica el estudio, ha llevado a desarrollar el concepto de “familias multiespecie”, ubicando a los animales de compañía en un rol intermedio “humanizados pero no humanos”, comenta Gillet.

No tenemos perros para que nos quieran, tenemos perros para poder querer a alguien y buscamos darles lo mejor: el mejor parque, la mejor guardería, el mejor viaje o la mejor comida”, agrega el experto, quien ha estudiado la relación de los humanos y los perros en la sociedad contemporánea. “Los vínculos con los animales son como un refugio: seguros, sólidos y estables. También nos ofrecen un modelo de relación sencilla y satisfactoria en una sociedad híper individualizada como la nuestra.»